jueves, 30 de septiembre de 2010

No esperes que la academia te quite lo malo




Diariamente escuchamos y vemos en cientos de medios de comunicación que el mercado profesional es cada vez más competitivo, lo que obliga a los profesionales de mundo a educarse, y especializarse en el mayor nivel posible, está situación a su vez genera que universidades y escuelas de todo el país a promocionen sus programas de posgrado entre los universitarios y profesionales del mundo, que buscan aumentar el nivel de su perfil.

Esta tendencia catalogada en mi opinión como positiva, genera una serie de situaciones verticales que en últimas le traen beneficios al país, sin ganas de entrar a revisar si la sociedad está o no preparada en materia de empleo, para una avalancha de profesionales que buscan un trabajo acorde con sus perfiles y experiencia, lo que me interesa entrar a revisar es si estas personas que se preparan intelectualmente para una vida profesional exitosa, también lo hacen en un plano personal, alguna vez se han preguntado si a este nivel se está trabajando en la academia?.

Sn animo de juzgar, debatir o cuestionar, en mi corta carrera profesional he conocido un poco de todo, el profesional bien educado que no solo cultiva su intelecto sino que también se preocupa por crecer espiritual y personalmente, debo decir que de estos no he conocido muchos unos cuantos que puedo contar con mis dedos pero que son suficientes para darme una buena idea, por otro lado está el profesional promedio que por una u otra razón no ha tenido el tiempo, dinero o el interés de continuar con su formación, lo cual no los hace más o menos que el resto, de estos también he conocido un montón que inesperadamente tienen mejores posiciones laborales que otros más preparados, no sé si en este caso particular lo que prima es la necesidad de ser un mejor trabajador consiente de la gran competencia que los acosa.



Otro de los perfiles que he podido identificar es el del profesional que concluyó con éxito su universidad, posteriormente decidió entrar a una especialización y así sucesivamente continuó su preparación profesional, hasta convertirse en una espesa mezcla intelectual y atractiva, desafortunadamente de estos no conozco muchos buenos, he tenido la mala experiencia de en encontrarme con personas que intelectualmente tienen un alto nivel pero en lo personal son menos que nada, los caracteriza una gran tiranía, con aires de grandeza, y perspectiva de seres únicos e irrepetibles, con un ego más grande que ellos mismos, desafortunadamente estos casos que he conocido me han dado una idea ojala equivocada, que me hace pensar que la universidad no te quita lo malo, que cuando entras en ella no realiza contigo un proceso de lavado y limpieza para convertirte en alguien mejor, simplemente te pone algo sobre lo que ya tenías, situación que me hace también pensar como dice mi madre que hay factores como la formación familiar o cuna que te suman o te restan para toda la vida, y son determinantes para ti.

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